Walking dead beyond the wall (and winter is coming)

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Se acerca el invierno. El corazón me palpita frenético, y casi alcanzo a escuchar el tuyo bombeando, bajo los bramidos que profieren a nuestra espalda los pútridos caminantes blancos, lindando la euforia, abrazando el éxtasis místico. Los miembros que les restan desgarrados, la piel entre pálida y cerúlea, hecha jirones, los menos a caballo, los relinchos roncos y los huesos recubiertos de escarcha al descubierto. Agarras mi mano. Los guantes de azabache se entrecruzan, y nuestras capas como sombras en la noche se aferran la una a la otra en un abrazo de bruma.

Los búhos ululan nerviosos. Les estremece el hedor de la muerte. Las huestes de la invernada nos alcanzan, puedo sentir su pérfido aliento en la nuca, se tropiezan los unos con los otros, caen y vuelven a alzarse, persistentes en su caza, blandiendo  desde ramas hasta agujas y mazas forjadas en la lejana Valyria, en tiempos de la Danza de Dragones. En mala hora somos presa, blanco de un millar de ojos desencajados. Los dos, otrora cuervos, cazadores en la noche. Hombres juramentados entregados al sacramento del honor, guardianes de los siete reinos, escudo contra la Noche Eterna, roca que hiende y deshace las altas tormentas. No tengas miedo, intento decirte, mis mandíbulas paralizadas por el frío. No tengo miedo, dicen tus ojos fulgiendo arrojo. Pero no se cantan canciones a los necios, así que gimoteas, meas los calzones y apuras una plegaria a tus Viejos Dioses. Los Otros se los lleven, arcianos, rostros sin orejas. Maldito hipócrita, me digo, y derrotado rezo por mi vida.

Y como una tempestad de nieve, frío y acero, el invierno cayó sobre nosotros.

Juego de Tronos VII

“¿Qué es el honor, comparado con el amor de una mujer? ¿Qué es el deber, comparado con el calor de un hijo recién nacido entre los brazos, o el recuerdo de la sonrisa de un hermano? Aire y palabras. Aire y palabras. Sólo somos humanos, y los dioses nos hicieron para el amor. Es nuestra mayor gloria, y nuestra peor tragedia”

Maestre Aemon